Protocolo de Adaptación de audífonos en adultos

Mar 12, 2018 | Audifonos, Dispositivos de ayuda auditiva

Lunes 12 de marzo de 2018

Lineamientos para Fonoaudiólogos. Fga. Silvana De Lellis

Consideraciones generales
El propósito de esta guía es acercar las recomendaciones que emergen de los Protocolos internacionales en el área de adaptación de audífonos como parte de un programa de rehabilitación audiológica integral.
A los efectos de la misma se consideran adultos a los individuos mayores a 18 años. En algunas circunstancias pacientes más jóvenes pueden ser incluidos en esta categoría.
La decisión conjunta entre el paciente, su entorno cercano y los profesionales de la salud intervinientes: médicos clínicos, gerontólogos, otorrinolaringólogos, neurólogos y fonoaudiólogos darán paso a la intervención y serán el sostén del programa de rehabilitación.
Definiremos “audífono” como un dispositivo electrónico adaptado al paciente y programado para amplificar y conducir el sonido hacia el oído. La industria ofrece diversos estilos y adaptaciones acústicas con diferentes características electroacústicas.

Áreas del Protocolo
Dados los alcances de esta publicación, sugerimos al profesional fonoaudiólogo a cargo de la adaptación de audífonos ampliar cada nivel del protocolo consultando la bibliografía a pie de página.

1. Introducción
2. Evaluación y Definición de Objetivos
3. Aspectos Técnicos del Tratamiento
4. Orientación, Asesoría y Seguimiento
5. Evaluación de Resultados

Protocolo de Adaptación de Audífonos en Adultos
Lineamientos de la ASHA-AAA

1. Introducción
1.1 Necesidad de lineamientos en la intervención audiológica de las personas hipoacúsicas
1.2 Desarrollo de los lineamientos
1.3 El proceso de la intervención audiológica en las personas hipoacúsicas

2. Evaluación y Definición de Objetivos
2.1 Evaluación y diagnóstico audiológico.
2.2 Autoevaluación de necesidades comunicativas y definición de los objetivos del tratamiento.
2.3 Evaluación de los aspectos y necesidades no audiológicas.

3. Aspectos técnicos del tratamiento
3.1 Selección de audífonos
3.2 Control de Calidad
3.3 Adaptación (fitting) y Verificación de los audífonos
3.4 Tecnología de asistencia auditiva (HAT)

4. Orientación – Asesoría y Seguimiento
4.1 Orientación en la adaptación a audífonos
4.2 Asesoría y Seguimiento

5. Medición de Resultados
Actualización 2015 – Hipoacusia y envejecimiento: Implicancias para audiólogos.

Desarrollo:

1. Introducción

1.1 Necesidad de lineamientos en la intervención audiológica de las personas hipoacúsicas
La hipoacusia afecta a la población en todas las edades, en todos los segmentos y atraviesa todos los niveles socioeconómicos.
Porcentaje de la población adulta con hipoacusias sensorioneurales bilateral mayores a 25dB* por décadas:

Captura de pantalla 2018-03-12 11.17.02

Estos porcentajes se incrementan en el caso de las hipoacusias sensorioneurales unilaterales mayores a 25 dB.

* Vía aérea promedio tonos 0.5-1-2 y 4K
La etiología de la hipoacusia es diversa, multifactorial y será la consecuencia de un daño del oído medio (componente conductivo de la audición) y-o daño en el oído interno (componente sensorial y-o neural de la audición). Puede ir desde grados leves a pérdida total de la audición.


grafico

Tal lo referido en el cuadro anterior la incidencia de la hipoacusia aumenta significativamente con la edad.

Aproximadamente 1-3 de la población entre 65 y 74 años y el 50% de quienes superan los 75 años padece algún grado de hipoacusia. Es la hipoacusia la 3° condición de salud prevalente a la que deben enfrentarse los adultos mayores.
Desafortunadamente, solo el 20% de estos individuos que podrían beneficiarse con tratamiento buscan ayuda.
La amplia mayoría tiende a retrasar la acción hasta que no pueden comunicarse efectivamente aún bajo las condiciones de escucha más favorables.
En promedio, los adultos usuarios de audífonos esperan 10 años entre su diagnóstico inicial y la adaptación de audífonos. (Davis, Smith, Ferguson, Stephens, & Gianopoulos, 2007).

Impacto de la Hipoacusia

El impacto de la pérdida auditiva no se mide simplemente en decibeles. La hipoacusia es una experiencia individual, y la estrategia de afrontamiento que aplique el individuo dependerá de varios factores, incluidos la precocidad de la manifestación, la naturaleza de la progresión (gradual o abrupta), la severidad de la pérdida, las demandas comunicativas, y la personalidad (Kaland & Salvatore, 2002).
Más allá de la combinación de estos factores, la pérdida auditiva se ha relacionado con signos de depresión, ansiedad, frustración, aislamiento social y fatiga.
Múltiples investigaciones han documentado el impacto de la hipoacusia no tratada.
Una encuesta sobre 4000 adultos con hipoacusia, generada por the National Council on Aging en 1999 (Kochkin & Rogin, 2000) arroja algunas conclusiones a ser tenidas en consideración:

• Mayores niveles de depresión, ansiedad, y otros trastornos sicosociales en aquellos individuos con hipoacusia que no usan audífonos y en sus allegados.
• Peores puntuaciones en las escalas de calidad de vida y bienestar en los individuos y en sus allegados.

Más recientemente, los estudios del Dr. Frank Lin y sus colaboradores en la Johns Hopkins University encontraron una robusta correlación entre el grado de hipoacusia y el riesgo de desarrollo de demencia. Los individuos con hipoacusias LEVES portan el doble de riesgo de desarrollar demencia que los individuos sin hipoacusia. Quienes padecen hipoacusias MODERADAS tienen el triple de riesgo y quienes tengan hipoacusias severas quintuplican el riesgo. En tanto aún no se ha podido confirmar que la intervención temprana con audífonos reduzca el riesgo, sí se describe la correlación positiva entre grado de hipoacusia y demencia (Lin et al., 2011).

La pérdida auditiva es una discapacidad invisible.
A pesar de que su prevalencia aumenta con la edad, la hipoacusia suele ser ignorada durante las etapas de diagnóstico y tratamiento de los trastornos cognitivos y de la memoria en los pacientes adultos mayores (Chartrand, 2005). La comorbilidad de la hipoacusia y los trastornos cognitivos hace que sea muy importante determinar el estado auditivo antes de implementar los protocolos de evaluación neuropsicológica. Esto indudablemente conducirá a un diagnóstico y un tratamiento más acertado y mejorará los resultados de los individuos con deficiencias cognitivas.
Las deficiencias visuales son una comorbilidad habitual que afecta entre el 9% y el 22% de los individuos adultos mayores a 70 años (Saunders & Echt, 2011). Las investigaciones del National Center for Health Statistics and the National Institute on Aging analizaron la relación entre la deficiencia visual y la pérdida auditiva y su impacto sobre la calidad de vida en los adultos mayores, concluyendo que ambas deficiencias tienen efecto negativo sobre la salud, la participación social y las actividades de la vida diaria. Quienes tienen combinadas las deficiencias auditivas y visuales (i.e., doble deficiencia sensorial) experimentan las mayores dificultades (Crews & Campbell, 2004). La implicancia es que cuando ambos sistemas sensoriales son deficientes, el individuo tiene menos habilidad para compensar.

Hipoacusia asociada al envejecimiento
Nuestra población está envejeciendo, en los países desarrollados, el segmento de mayor crecimiento demográfico es el de 80 años y la tendencia marca un sentido similar en los países en vías de desarrollo.
La hipoacusia en los adultos tiene numerosos factores contribuyentes, incluida la edad, la genética, la exposición al ruido, las enfermedades crónicas concurrentes (diabetes, insuficiencia renal crónica, enfermedades cardiovasculares, depresión y otras).

La hipoacusia asociada al envejecimiento es generalmente de mediana pendiente, progresiva y afecta a ambos oídos de manera pareja. Comienza en las frecuencias agudas y más tardíamente afecta a las frecuencias graves. Uno de los primeros signos de hipoacusia es la dificultad para escuchar y entender en entornos ruidosos. A raíz de la lenta progresión, los adultos con hipoacusia asociada al envejecimiento no identifican claramente su disminución auditiva, considerando las dificultades como normales signos del envejecimiento.
Cómo audiólogos, debemos prestar especial atención a los comentarios de los allegados significativos del paciente que suelen referir testimonios de frustración en la comunicación cotidiana.
Es la cualidad insidiosa de la hipoacusia asociada al envejecimiento lo que genera que tantos adultos ignoren su pérdida auditiva por varios años o décadas.

Beneficios del Tratamiento
Tal como Gagné, Southall, and Jennings (2011) señalaran en sus investigaciones acerca de porqué los individuos postergan la búsqueda de servicios audiológicos, consideramos el efecto ESTIGMA.
“Con el fin de vivir bien con pérdida auditiva, uno debe reconocer y aceptar la hipoacusia.
Concretamente, las personas deben sobrellevar la vergüenza y baja en la auto-estima que experimentan”
La adaptación de audífonos es necesariamente parte de un programa de tratamiento que incluye la participación activa del individuo y su-s allegados significativos. Las investigaciones muestran mejores resultados en la medición del impacto sobre la calidad de vida y mayor satisfacción general cuando los allegados reciben sostén y educación relacionada a la pérdida auditiva, los audífonos y las estrategias de comunicación (Kramer, Allessie, Dondorp, Zekveld, & Kapteyn, 2005).
Los programas de rehabilitación auditiva grupales e individuales ajustados a las necesidades de comunicación de los pacientes han demostrado ayuda para promover la aceptación y confianza necesarias para el proceso (Chisolm, Abrams, & McArdle, 2004). Los abordajes de rehabilitación holísticos que tomen en cuenta otros cambios asociados al envejecimiento como las deficiencias visuales, la declinación cognitiva y la destreza manual serán beneficiosos para alcanzar las necesidades de nuestra creciente población de adultos mayores (Saunders & Echt, 2011).
Mirando hacia el futuro:
Es imperativo que los médicos clínicos y los gerontólogos hablen con sus pacientes acerca de la pérdida auditiva y alienten las evaluaciones diagnósticas.

Se debe intensificar esta recomendación en:
• Pacientes adultos menores a 50 años con otras comorbilidades: diabetes, enfermedad renal crónica, enfermedad cardiovascular, cuadros psiquiátricos, deficiencias visuales y otras.
• A partir de los 50 años debería incluirse en las revisiones de salud general con periodicidad creciente a lo largo de los años.

Preguntas frecuentes

¿Por qué disminuye la audición con la edad?

Las personas pierden su audición cuando envejecen a causa de cambios en todo el sistema auditivo. En la mayoría de los casos la disminución auditiva progresa lentamente con el paso del tiempo. Generalmente afecta a ambos oídos y dificulta las habilidades para entender el habla.

¿Por qué los adultos mayores con pérdida auditiva se resisten a usar audífonos?

Algunas personas no admiten que están teniendo problemas con su audición. La negación es la principal barrera para la aceptación del uso de audífonos. Algunos argumentos habituales para rechazar las ayudas auditivas:
• “ La gente murmura o habla demasiado bajo”
• “Mi audición no es tan mala como para usar audífonos”
• “ Me voy a sentir más viejo”
• “Me da vergüenza usarlos”
• “Son muy caros”

¿Qué pasa cuando no se trata la pérdida auditiva?

Las personas que no tratan su pérdida auditiva tienen mayor probabilidad de desarrollar depresión comparada con las que usan audífonos. Cuando la hipoacusia no es tratada tiene serias implicancias sociales y emocionales en el adulto mayor aislándolos de sus familiares y amigos, limitando su participación social y disminuyendo su sensación de bienestar y salud.

¿Qué podría ayudar a los adultos mayores a oír mejor?

El trabajo conjunto con un fonoaudiólogo calificado en el área de adaptación de audífonos permitirá al adulto mayor evaluar los beneficios del uso de audífonos y aprender a sobrellevar los efectos adversos que la pérdida auditiva desencadena en su calidad de vida.

¿Qué pueden hacer la familia y amigos para ayudar?

La pérdida auditiva afecta a la comunicación, por lo tanto la familia y el círculo social que rodea al paciente recibe el impacto de esta deficiencia. Son estas personas y su rol activo de apoyo y sostén uno de los pilares sobre los que se afirma la adherencia al uso de los audífonos.

1.2 Desarrollo del protocolo
Está basado en evidencia científica. La práctica basada en evidencia integra la experiencia clínica con la mejor evidencia clínica disponible, derivada de la investigación sistemática. Cuando la evidencia es ambigua o conflictiva o cuando los datos de investigación son insuficientes, cobra valor la experiencia clínica y las conclusiones basadas en recomendaciones de consenso.

1.3 El proceso de la intervención audiológica en las personas hipoacúsicas
Serán los audífonos, particularmente beneficiosos para mejorar la audición y el reconocimiento del habla en pacientes con hipoacusia sin resolución farmacológica o quirúrgica.
Un protocolo de lineamientos enmarcará la intervención audiológica facilitando la instrumentación de un plan de tratamiento completo. Este enfoque reviste estándares superiores a la simple calibración de un par de audífonos:
• Abordaje sistemático
• Basado en evidencia científica
• Enfoca aspectos extra audiológicos y extra electroacústicos
• Considera las limitaciones concurrentes
• Considera las restricciones en la participación
• Considera las reducciones en la calidad de vida
• Es dinámico
Cada audiólogo goza de la libertad de implementar segmentos del protocolo acorde a las necesidades, recursos y características del paciente/allegados.

2. Evaluación y Definición de Objetivos

2.1 Evaluación y diagnóstico audiológico
Evaluación Audiológica: En el marco de las valoraciones con fines de adaptación de audífonos en el paciente adulto, será necesario incluir en la batería de estudio básica:
• Audiometría tonal por vía aérea y vía ósea (con las frecuencias intermedias requeridas)
• Acufenometría
• Logoaudiometría
• Umbrales de Inconfort
• Timpano-impedanciometría
Será crítico tener presente y transmitir al paciente y sus allegados que acorde a las particularidades de cada caso, en la etapa de seguimiento será necesario actualizar periódicamente estas evaluaciones.

Una vez administradas las pruebas audiológicas será preciso transmitir al paciente y sus allegados-cuidadores las conclusiones y resultados:
• Diagnóstico audiológico del tipo y extensión de la pérdida auditiva
• Decisión de derivaciones e interconsultas
• Comunicar al paciente/allegados los resultados de los estudios y las opciones de tratamiento
• Determinar la candidatura a amplificación
• Determinar el estilo de vida y necesidades comunicativas a través de técnicas de evaluación

2.2 Autoevaluación de necesidades comunicativas y definición de los objetivos del tratamiento.
En este nivel del protocolo es preciso establecer las necesidades de comunicación específicas del paciente y definir las expectativas realistas del tratamiento. Un objetivo adicional de esta etapa es crear metas individualizadas para el paciente. Estas serán diseñadas considerando las evaluaciones audiológicas y el estado comunicativo del paciente.

2.3 Evaluación de los aspectos y necesidades no audiológicas.
El objetivo es determinar qué aspectos contextuales no auditivos requieren investigaciones más exhaustivas previamente a la adaptación de los audífonos.
Se enfoca principalmente a aquellos factores que puedan afectar el pronóstico y requieran más atención y asesoría. Los factores contextuales no auditivos pueden ser internos o externos.
Internos:
• estado cognitivo
• características de personalidad:
o motivación, expectativas
o habilidades para tomar riesgos
o seguridad
o autoeficacia
• otras alteraciones sensoriales: destreza manual, agudeza visual
• experiencias previas con amplificación
• estado general de salud
• antecedentes ORL
Externos:
• estilo de vida
• red de apoyo (familiar, social, laboral)

3. Aspectos técnicos del tratamiento

Una vez finalizada la evaluación, será el momento en que el paciente y su entorno comprendan de modo realista cuales son los potenciales alcances y limitaciones de la intervención al igual que los costos económicos.
Cuando la adaptación de audífonos sea una de las instancias del plan, se requiere tomar una serie de decisiones acerca de los aspectos electroacústicos y no electroacústicos de los dispositivos. Estas decisiones requieren la participación activa del paciente y de sus allegados significativos.

3.1: Selección de audífonos
El propósito de esta etapa del protocolo es seleccionar, basados en las necesidades audiológicas y no audiológicas, los sistemas de amplificación y las Tecnologías de Asistencia auditiva (HATs) apropiados. Es tarea del audiólogo hacer coincidir los requerimientos del paciente con las opciones de amplificación: características no electroacústicas y características electroacústicas.
Características NO electroacústicas

1. Estilo: La elección del estilo de audífonos se hará basada en:
• Requerimientos de ganancia y salida
• dimensiones y geometría del canal auditivo
• facilidad para la inserción y extracción
• sensibilidad de la piel
• antecedentes de oído medio
• necesidades de opciones electroacústicas: micrófonos direccionales, acceso automático a teléfonos.
• Consideraciones de oclusión
• aspectos cosméticos
• experiencia previa

2. Manejo del Efecto de Oclusión: Se deben considerar todos los factores concurrentes como potenciales generadores de este efecto adverso y tomar las decisiones que tiendan a minimizarlo o eliminarlo.

3. Control de Volumen-memorias: Será necesario predecir en esta etapa si el paciente accederá físicamente a controlar el volumen o intercambiar programas a fin de que los dispositivos seleccionados ofrezcan esta opción. La conectividad inalámbrica es una alternativa para acceder al control por parte del paciente de manera remota a través de accesorios o apps.

4. Equipamiento unilateral o bilateral: Las adaptaciones bilaterales son las indicadas en la mayoría de los pacientes, sin embargo existen consideraciones especiales que impliquen equipamientos unilaterales. Sin embargo, con el fin de sostener la estimulación bilateral, cuando alguno de los oídos no alcance las metas mínimas con audífonos convencionales será evaluada su candidatura para sistemas implantables de estimulación.

5. Elección del sistema de adaptación acústica: codos, moldes, tuberías, domos estándar, capsulas a la medida, receptores y sus modificaciones especiales.

6. Conectividad inalámbrica, con sistemas de FM, accesorios, apps.

Características electroacústicas

1. Procesamiento de la ganancia: El propósito de brindar la amplificación adecuada al promedio de los sonidos del habla para los diferentes niveles de entrada será alcanzado a través de la elección de un adecuado algoritmo de programación (Métodos NAL y DSL en sus diferentes versiones)

2. Contorneo de la Respuesta en Frecuencia: Se recomienda un mínimo de entre 4 y 8 canales o bloques de frecuencias a fin de optimizar la audibilidad. Si se trabaja con más bandas se alcanzará más precisión en el alcance de las metas de la respuesta en frecuencia para seguir la pendiente del audiograma.

3. Salida y Nivel de Saturación de la Salida: Será necesario realizar las mediciones de los UCL (Umbrales de Incomodidad) para fijar el MPO (Máximo nivel de salida) a fin de que no exceda los niveles de tolerancia.

4. Múltiples memorias: Pueden ser útiles cuando los procesamientos específicos de la señal sean beneficiosos en algunos entornos, pero no en otros. La conmutación entre memorias o programas podrá ser:
• Activa: toma de decisión y ejecución a cargo del usuario
• Pasiva: de manera automática los audífonos cambian los programas

5. Reductores digitales de ruido: Pueden ser benéficos para mejorar la tolerancia a los sonidos intensos y reducir el esfuerzo de escucha.

6. Canceladores digitales de feedback: Es una característica electroacústica crítica en las hipoacusias severas a profundas o en abrupta pendiente en frecuencias agudas.

7. Micrófonos de direccionalidad selectiva: Es una elección electroacústica óptima para pacientes con dificultades de inteligibilidad en ruido. La direccionalidad fija no está recomendada prácticamente en ningún caso. Cuando las dificultades para entender en ruido no sean manejables con los micrófonos direccionales se pueden sugerir las Tecnologías de Asistencia Auditiva (HATs) apropiados.

Otros:
• Compresores de frecuencia
• Supresores de ruido selectivo
• Detectores ambientales
• Supresores de ruido de viento

Sistemas Cros-Bi Cros:
Son sistemas diseñados para brindar solución a pacientes que no obtienen los beneficios mínimos con las adaptaciones convencionales:
• hipoacusias unilaterales (no equipable por vía convencional)
• hipoacusias bilaterales con gran asimetría (un oído no equipable por vía convencional)

3.2 Control de Calidad
El objetivo de este segmento del proceso de adaptación es asegurarse de que los audífonos alcanzan los estándares de calidad esperada antes de la llegada del paciente.

3.3 Adaptación (fitting) y Verificación de los audífonos:
Es una etapa crucial, en este segmento del proceso es necesario asegurarse de que la adaptación de audífonos es abordado como un proceso que culmina con la óptima adaptación del paciente y no como un evento único.

Recomendaciones:
Se destaca la importancia de medir todas las características de los audífonos a través de las valoraciones con analizador de audífonos lo cual permitirá conocer de manera objetiva:
• el alcance de las diferentes metas de amplificación
• el desempeño de las diferentes características electroacústicas

1. Elección de las señales de verificación: que represente los requerimientos de respuesta en frecuencia, intensidad y aspectos temporales del habla.

2. Adaptación física:
• Garantizar la inserción-remoción
• Garantizar el confort físico subjetivo: estático y dinámico
• Garantizar el óptimo alineamiento de los micrófonos y sus ángulos de acción
• Garantizar la ausencia de feed-back

3. Abordaje del Efecto de oclusión

4. Verificación de la ganancia: Es recomendable el uso de las mediciones en oído real en esta etapa de la adaptación.

5. Verificación de la salida: Dada la importancia de evitar el exceso de salida, es recomendable medir el MPO para no exceder los UCL del paciente. Es recomendable el uso de las mediciones en oído real en esta etapa de la adaptación.

6. Ganancia Funcional-mediciones a campo libre: Esta prueba puede ser útil en pacientes adultos para medir la audibilidad de sonidos suaves, sin embargo se debe destacar que la audibilidad del habla no tiene correlato directo o exclusivo con el beneficio/satisfacción en la adaptación de audífonos. La audibilidad de los sonidos del habla es condición necesaria no suficiente y existe evidencia de que la excesiva audibilidad de sonidos suaves puede acarrear quejas de “ruidoso” o “ruido de fondo”.

7. Verificación de características electroacústicas avanzadas: Estas características se miden con mayor eficiencia en la etapa de seguimiento.
Es recomendable el uso de las mediciones en oído real en esta etapa de la adaptación. Si el audiólogo no cuenta con este recurso es esperable que el relevamiento de las quejas, su interpretación y la resolución del conflicto sean menos precisas y no puedan ser medidas de manera objetiva.

3.4 Tecnología de asistencia auditiva (HAT)
Será el objetivo proveer al paciente el uso de accesorios de asistencia auditiva cuando sea recomendado, como parte del plan de tratamiento a fin de asegurar su acceso a la mayor cantidad de metas de comunicación.

Recomendaciones:
1. El uso de HATs debe ser considerado en cada paciente cuyos audífonos no sean suficientes para facilitar el acceso a determinadas metas.
2. Se debe reforzar el asesoramiento e instrucciones para asegurar su óptimo uso.
3. Se requiere el adecuado enlace/programación para su funcionamiento efectivo.
4. Orientación, asesoría y seguimiento

4.1 Orientación en la Adaptación de audífonos:
Será el objetivo asegurarse de que el paciente obtiene los beneficios deseados para su tratamiento tan eficientemente como sea posible. Cada vez hay más evidencia de que existe una robusta correlación entre un adecuado plan de sesiones de seguimiento (orientación y asesoría) y la satisfacción general del paciente.
El proceso de orientación comienza con la PRIMERA ADAPTACION y continúa a lo largo de las visitas de seguimiento. Es efectivo que durante las sesiones de orientación un allegado significativo del paciente esté presente. (Bongiovanni, Dillon, Citron, 1998 a 2001)

La información de orientación se categoriza como:
• Relacionada a los audífonos
• Relacionada al paciente y sus allegados
La información será repasada o re direccionada en cada visita de adaptación y en el SEGUIMIENTO A LARGO PLAZO.

4.2: Asesoría y Seguimiento:
El objetivo de esta etapa del proceso es continuar brindando al paciente y sus principales agentes de comunicación la comprensión más amplia posible en lo relativo a los efectos de la hipoacusia y la implementación efectiva de estrategias que reduzcan esos efectos.

5. Medición de Resultados
Es la etapa en la cual podremos medir si el tratamiento ha reducido las limitaciones en la actividad, disminuido las restricciones en la participación y mejorado la calidad de vida. Es conocida como la etapa de VALIDACION.
El Protocolo no indica una medición específica; sugiere aplicar una o dos herramientas estandarizadas de evaluación.
• Beneficio de la intervención: brindará resultados objetivos. Se sugieren mediciones en oído real o a campo libre.
• Satisfacción: brindará resultados subjetivos. Se sugiere la aplicación de escalas, podría emplearse la misma escala que en la etapa de Evaluación y comparar los resultados.
También será válido administrar una escala de Calidad de Vida que sea sensible a la carga de la hipoacusia en los ítems de evaluación.
La medición de resultados permite:
• maximizar la eficacia del tratamiento
• reducir los riesgos a los que se expone al paciente
• reducir el malgasto del tiempo
• mejorar la satisfacción del paciente
• demostrar si el tratamiento contribuye a la reducción de las limitaciones en las actividades
• demostrar si el tratamiento contribuye a reducir las restricciones en la participación
• demostrar si la intervención mejora la calidad de vida relacionada a la salud y al bienestar
Solamente si se hacen mediciones de resultados los audiólogos podrán asegurarse de que el tratamiento genera diferencias y los pacientes se benefician con las intervenciones.
Consideraciones especiales:
Reconocimiento de Habla en ruido:
Gran parte del beneficio alcanzado y la satisfacción reportada son atribuibles a las habilidades del paciente de reconocer habla en ruido.
La mayor parte de las personas con pérdida auditiva tienen como principal queja sus dificultades para entender en ambientes ruidosos.
La posibilidad de hacer las pruebas de reconocimiento de habla en ruido permitirá que el audiólogo realice las correcciones necesarias en el sistema audífono-adaptación acústica y-o las recomendaciones de asesoría adecuadas.

Screening cognitivo: Actualizaciones del Protocolo de Adaptación de Audífonos en Adultos 2015
Las habilidades cognitivas del paciente (especialmente la Memoria de trabajo) podrían impactar en el uso y beneficio de los audífonos. Ciertos parámetros como el tipo de compresión y las variables de compresión deben ser tenidos en cuenta según el estado cognitivo del paciente.
Los audiólogos deberían incluir pruebas de screening como parte del proceso de evaluación.
Los hallazgos de los screening cognitivos brindan al audiólogo una oportunidad para abrir la conversación con el paciente y sus allegados sobre la complejidad del acto comunicativo.
Los audiólogos se encuentran en una exclusiva posición para detectar los cambios o las declinaciones de las habilidades cognitivas de sus pacientes.
Será necesario entonces anticipar, identificar, y tratar el DETERIORO COGNITIVO LEVE en los pacientes y así jugar un rol significativo en posponer su evolución. (Remensnyder 2012)


Conclusión
La adecuada implementación de un protocolo de adaptación de audífonos en adultos configura uno de los mayores desafíos a los que se enfrentan actualmente los audiólogos.
Este desafío se incrementa aún más en aquellos pacientes adultos mayores a 65 años.
En conocimiento del aumento en la expectativa de sobrevida de esta población y su impacto demográfico se torna imperativo el compromiso en la capacitación del audiólogo y su actualización.

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